7 + 1 pautas para aplicar antes de clase con alumnado con TDAH y sus familias
Antes de que aparezca la dificultad, ya se están dando muchas de las condiciones que la facilitan o la previenen. Este momento es clave para anticipar, organizar y reducir la carga que el alumno tendrá que gestionar después.
A continuación encontrarás 7 + 1 bloques con pautas prácticas para preparar el entorno, la tarea y la intervención con alumnado con TDAH y sus familias.
Este artículo forma parte de una estructura basada en los momentos antes, durante y después. Puedes ver la explicación completa en el artículo base «Comprender para intervenir mejor: una estructura en tres tiempos para acompañar al alumnado con TDAH y a sus familias».
1. Actitud docente
1. Mantener la calma y la coherencia emocional
Clave: Tu calma es el interruptor que regula el cerebro del alumno, si tú te regulas, él puede regularse; si tú te desbordas, él se desorganiza.
La calma del docente es el punto de partida, el alumnado con TDAH regula su sistema nervioso según el adulto que tiene delante. Un tono sereno activa seguridad y funciones ejecutivas; la tensión dispara alerta y desorganización. Por eso la autorregulación docente sostiene cualquier aprendizaje.
2. Mirar la conducta desde la comprensión, no desde el juicio Ejemplo: En vez de pensar «otra vez interrumpiendo», interpretar «lleva 40 minutos sentado, necesita moverse y proponerle ir a buscar material».
3. Validar la emoción del alumno antes de corregir la acción Ejemplo: Decirle «entiendo que estés frustrado, vamos a verlo juntos y luego buscamos la solución».
4. Ser predecible Ejemplo: Responder siempre igual a la misma conducta y empezar la clase cada día con la misma rutina.
5. Transmitir confianza y altas expectativas realistas Ejemplo: Decirle «sé que puedes hacerlo, ayer lo conseguiste y hoy también podrás» (efecto Pigmalión).
6. Aceptar que la atención depende del sistema dopaminérgico, no de la voluntad Ejemplo: Si hoy está más distraído, no es que no quiera estar atento, sino que su cerebro necesita más activación. Introduce un reto breve antes de la tarea.
7. Separar siempre a la persona de la conducta
8. Usar humor respetuoso Ejemplo: Si se levanta sin permiso, decir con tono amable «parece que la silla tiene muelles hoy», siempre evitando cualquier burla.
2. Comunicación
1. Uso de tono calmado, claro y cercano
Clave: Tu tono es más importante que tus palabras: prepara cómo el alumno recibirá el mensaje antes de que lo escuche.
La voz del docente actúa como señal emocional: un tono sereno baja la activación, genera seguridad y facilita la atención. Si el tono transmite tensión, el alumno entra en alerta y pierde capacidad de escucha. El tono adecuado prepara el cerebro para comprender y seguir cualquier instrucción.
2. Captar su atención antes de hablar Ejemplo: Acércate, toca suavemente su hombro y espera a que te mire antes de dar la instrucción.
3. Dar una instrucción cada vez, con lenguaje positivo Ejemplo: En vez de «saca el libro, abre por la 42 y copia», decir «primero saca el libro; cuando estés listo, te digo el siguiente paso».
4. Confirmar la comprensión Ejemplo: Pídele que repita lo que va a hacer: «¿qué toca ahora?» «Guardar el cuaderno y sentarme».
5. Usar señales consistentes previamente acordadas Ejemplo: Levantar una tarjeta amarilla cuando debe bajar el tono o hacer el gesto de pausa para indicar que pare un momento.
6. Anticipar verbalmente cambios de actividad Ejemplo: Avisar con tiempo «en tres minutos vamos a guardar y pasar a lengua», o «cuando suene el temporizador, cambiamos de tarea».
7. Reforzar seguridad antes de tareas exigentes Ejemplo: Antes de un examen o actividad difícil, decir «respira conmigo, lo vas a hacer bien. Ayer lo conseguiste y hoy también podrás».
8. Explicar normas básicas de interacción
9. Conectar nuevos temas con sus intereses
10. Despertar curiosidad con preguntas o retos breves
3. Organización del aula
1. Rutina clara y predecible
Clave: La rutina es el mapa que permite al alumno anticipar, organizarse y sentirse seguro antes de que la demanda cognitiva aparezca.
Una rutina clara reduce carga cognitiva y emocional, aporta seguridad y evita sorpresas que disparan impulsividad. Cuando el alumno sabe qué ocurrirá, puede regularse mejor y usar sus funciones ejecutivas. La predictibilidad libera recursos mentales y permite centrarse en aprender, no en descifrar el entorno.
2. Anticipar cambios y transiciones Ejemplo: Decir «en dos minutos terminamos y cambiamos a matemáticas».
3. Reducir estímulos externos Ejemplo: Ubicar al alumno lejos de ventanas, puertas y pasillos con mucho movimiento.
4. Sentar cerca del docente
5. Elegir a los compañeros cercanos Ejemplo: Sentarlo junto a compañeros con los que se lleve bien, tranquilos (que modele conducta) y no con otros alumnos nerviosos o impulsivos.
6. Usar apoyos visuales Ejemplo: Mostrar una tarjeta con los pasos de la tarea o usar un horario visual en la mesa.
7. Mantener minimalismo decorativo
8. Materiales accesibles y ordenados
9. Grupos pequeños y espacios tranquilos
10. Incorporar movimiento funcional Ejemplo: Pedirle que reparta materiales, borre la pizarra o lleve un mensaje al pasillo.
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4. Tareas y funciones ejecutivas
1. Instrucciones breves y secuenciales
Clave: Las instrucciones son el punto de entrada a la función ejecutiva, si el mensaje llega claro y por pasos, el alumno puede organizarse; si llega largo o mezclado, se pierde antes de empezar.
Las instrucciones breves reducen la carga cognitiva y permiten que el alumno sepa por dónde empezar. Una orden larga satura la memoria de trabajo y aumenta la impulsividad. Cuando la información llega por pasos, el alumno comprende, se organiza y accede mejor a las funciones ejecutivas necesarias para iniciar la tarea.
2. Dividir tareas en pasos visibles Ejemplo: Escribe en la pizarra «1. Leer ejercicio. 2. Subrayar palabras clave. 3. Empezar ejercicio».
3. Uso de temporizadores Ejemplo: Poner un temporizador de 5 minutos para centrar la atención y avisar «cuando suene, revisamos cómo vas».
4. Planificar descansos cognitivos Ejemplo: Hacer una pausa de 1 minuto para estirar, beber agua o cambiar brevemente de actividad cada 15-20 minutos.
5. Acceso rápido a materiales organizados
6. Vincular tareas con propósito y emoción Ejemplo: Relacionar el contenido con sus intereses «vamos a resolver este problema usando tu equipo de fútbol favorito».
7. Refuerzo positivo frecuente
8. Alternancia entre tareas exigentes y gratificantes Ejemplo: Hacer primero una actividad difícil (problemas) y luego una más motivadora (reto rápido o manipulación).
9. Principio de novedad y reto moderado Ejemplo: Incluir un pequeño elemento novedoso (cambiar el color de los ejercicios o proponer un mini-reto sorpresa).
10. Reducir cantidad de ejercicios sin bajar dificultad
11. Material manipulativo o visual
12. Guiar la tarea en micro-pasos Ejemplo: Separar la tarea en bloques: primero lectura, luego subrayado, luego preguntas 1-2, luego corrección.
5. Trabajo en grupo
1. Formar los grupos equilibrando perfiles
Clave: Un grupo bien formado previene más conflictos que cualquier norma que pongas después.
Equilibrar perfiles es esencial, si un grupo reúne demasiada impulsividad o poca capacidad de regulación, la dinámica se desorganiza antes de empezar. Cuando los grupos combinan alumnos tranquilos, responsables y participativos, la cooperación fluye, disminuyen los conflictos y el alumnado con TDAH tiene modelos y ritmos que le ayudan a autorregularse.
2. Evitar juntar varios alumnos impulsivos Ejemplo: Si dos alumnos suelen interrumpir o discutir, evitar que coincidan en el mismo equipo para prevenir escaladas.
3. Roles claros y visibles Ejemplo: Asignar roles concretos (portavoz, coordinador, escriba) y colocar tarjetas de roles visibles en la mesa.
4. Confirmar comprensión de roles Ejemplo: Pedir a cada alumno que explique su rol «¿Qué te toca hacer a ti?».
5. Explicar conductas necesarias para cooperar Ejemplo: Antes de empezar «En el grupo hablamos por turnos y escuchamos sin interrumpir. Si te bloqueas, pide ayuda al coordinador».
6. Grupos pequeños (máx. 3)
7. Apoyos visuales de normas y pasos Ejemplo: Colocar un mini-cartel con «1 Escuchar, 2 Turnos, 3 Respetar materiales, 4 Revisar el trabajo antes de entregar».
8. Refuerzo positivo antes de empezar Ejemplo: Antes de empezar «ayer trabajasteis genial en equipo, hoy seguro que os organizáis igual de bien».
6. Recreo y juego libre
1. Norma central: jugar sin hacer daño
Clave: Una regla simple y repetida sostiene más paz en el recreo que diez explicaciones largas.
Una norma clara como «jugar sin hacer daño» da un marco inmediato al alumnado con TDAH, que en el recreo actúa con más intensidad física e impulsividad. Esta regla sencilla reduce conflictos, guía la conducta y permite disfrutar del juego sin riesgos, ofreciendo un límite comprensible incluso en momentos de alta activación.
2. Recordar límites de intensidad física Ejemplo: Antes de salir «puedes correr y jugar, pero sin empujar ni agarrar. Si notas que vas muy rápido, paras un momento y respiras».
3. Anticipar posibles conflictos Ejemplo: Decir «si ves que te aceleras o te enfadas, vienes a avisarme antes de que pase nada».
4. Señal para parar el juego Ejemplo: Establecer una señal concreta, como levantar la mano o un silbato suave, que signifique «paramos todos».
5. Observar los primeros minutos
6. Refuerzo inmediato de calma Ejemplo: En el recreo es fácil olvidar reforzar comportamientos tranquilos, el ejemplo lo vuelve visible.
7. Evaluación y exámenes
1. Confirmar comprensión de instrucciones
Clave: El rendimiento en un examen empieza antes del examen, si no entiende qué tiene que hacer, no puede demostrar lo que sabe.
Confirmar la comprensión evita que el alumnado con TDAH falle por confusión y no por falta de conocimiento. Las instrucciones largas saturan la memoria de trabajo y generan impulsividad. Pedir que expliquen con sus palabras qué deben hacer garantiza que inicien la prueba con claridad, seguridad y acceso real a las competencias evaluadas.
2. Adaptar formato sin bajar competencias Ejemplo: Permitir respuestas más breves o formato tipo test manteniendo el mismo contenido y dificultad.
3. Dividir en secciones con tiempos visibles Ejemplo: Separar la prueba en bloques, 1. Lectura (5 min). 2. Ejercicios 1-3 (10 min) y 3. Ejercicios 4-5 (10 min).
4. Aumentar tiempo o quitar cronometraje Ejemplo: Dar 15 minutos extra o permitir terminar sin tiempo límite cuando no influye en la competencia evaluada.
5. Rúbricas sencillas y visuales Ejemplo: Incluir una rúbrica con 3 criterios (comprensión, procedimiento y presentación), cada uno ilustrado con iconos.
6. Recordar estrategias de autorregulación Ejemplo: Antes de empezar decir «si te bloqueas, respira hondo y empieza por la pregunta más fácil».
7. Reforzar seguridad antes de empezar Ejemplo: Decir «has trabajado muy bien esta semana, confío en que podrás hacerlo igual aquí».
8. Márgenes para bocetos sin penalización Ejemplo: Permitir anotaciones o esquemas en el margen sin restar puntos por tachones o desorden.
9. Alternativas de evaluación Ejemplo: En vez de examen escrito, permitir explicación oral o una tarea práctica si evalúa la misma competencia.
8. Familia y coordinación
1. Adoptar actitud empática, no defensiva
Clave: La familia se abre cuando se siente comprendida, no cuando se le demuestra
que está equivocada.
Una actitud empática reduce tensión y permite que la familia deje de percibir la
reunión como un juicio. El profesorado que escucha sin defenderse facilita
colaboración, baja la emocionalidad y genera confianza. Cuando la familia se siente
entendida, acepta mejor orientaciones, comprende límites y participa activamente en
soluciones educativas para su hijo.
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2. Anticipar emociones intensas y preparar un tono sereno Ejemplo: Decir «entiendo que esto os preocupe; vamos a verlo paso a paso».
Los padres que llegan enfadados casi siempre están asustados. Detrás de la rabia
suele haber dolor antiguo.
3. Definir un objetivo claro y compartido para las reuniones
Ejemplo: Decir «hoy nos centraremos solo en cómo mejorar la gestión emocional». Evita reuniones caóticas o cargadas de reproches. Da seguridad y foco.
4. Revisar el informe psicopedagógico
Ejemplo: Ayuda a enmarcar la reunión desde datos objetivos y no desde percepciones o reproches.
5. Preparar ejemplos específicos y evidencias reales del aula Ejemplo: Mostrar registros de estrategias ya usadas «así respondimos cuando
interrumpió varias veces en lengua». Evita generalizaciones tipo «siempre hace lo
mismo», que aumentan el conflicto.
6. Establecer objetivos comunes junto al equipo de orientación Ejemplo: Acordar «esta semana trabajaremos empezar las tareas sin discusión
durante 5 minutos». La familia necesita sentir que hay un plan y un camino.
7. Coordinarse con otros profesionales Ejemplo: Compartir con autorización un breve resumen con el pedagogo, psicólogo o psicopedagogo externo para alinear estrategias. Muchos alumnos están atendidos por varios profesionales: si el mensaje no está alineado, el niño se desregula.
8. Acompañar en la comprensión del TDAH
Ejemplo: Explicar que la impulsividad no es desobediencia, sino dificultad para frenar la acción.
9. Facilitar contacto breve y positivo con las familias Ejemplo: Enviar una nota «hoy participó muy bien en grupo, quería que lo supierais».
Refuerza el vínculo y reduce la percepción de que el centro solo llama para «malas
noticias».
10. Usar agenda compartida para comunicación diaria con las familias
Ejemplo: Escribir dos líneas cada día «hoy le costó empezar, pero terminó contento».
Evita malentendidos y ayuda a la familia a prever dificultades y celebrar avances.
11. Orientar sobre hábitos que influyen en la regulación
Ejemplo: Recordar que videojuegos o móviles antes de salir activan demasiado y
dificultan la concentración matinal. Una de las intervenciones preventivas más
sencillas y efectivas.
Recursos relacionados
- Guía práctica del TDAH para el profesorado — Ministerio de Educación y Formación Profesional (España). Guía oficial y gratuita con orientaciones concretas sobre cómo estructurar el aula, anticipar rutinas y reforzar la atención desde la comprensión.
- Fundación CADAH — Recursos educativos sobre TDAH. Artículos, vídeos y materiales elaborados por psicólogos especializados. Explican cómo canalizar la energía, fomentar la autorregulación y mejorar la convivencia escolar.
- FEAADAH — Federación Española de Asociaciones de Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad. Portal de recursos con protocolos autonómicos, guías y orientaciones para docentes y familias. Lenguaje cercano y enfoque inclusivo.
- Cómo mejorar la atención en el aula sin castigos — Fundación Educo (2023). Artículo divulgativo que propone estrategias prácticas de neuroeducación basadas en refuerzo positivo y empatía.
- Asociación Española de Pediatría — Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (AEPED). Ficha técnica actualizada sobre TDAH: diagnóstico, abordaje multidisciplinar y coordinación entre familia, escuela y profesionales sanitarios.
Gregorio Montero es médico psiquiatra en Bilbao, especialista en TDAH, Crecimiento Pleno y Educación Digital en Positivo. Formado en centros de prestigio a nivel internacional como la Universidad de California, ha sido asesor de la Comisión Nacional de la Especialidad, vocal de formación de la SERP en España, revisor de la revista científica Psiquiatría Biológica (Elsevier) y divulgador en congresos a nivel internacional. Como médico, ha ayudado a +1500 familias en los últimos años a superar el desafío de ser madre o padre en el mundo digital en el que vivimos y ha impartido formaciones en congresos, centros educativos, hospitales, empresas y colegios profesionales.
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