¿Qué significa autoestima en niños y adolescentes?

¿Tu hijo/a tiene baja autoestima? ¿Le cuesta tolerar la frustración? ¿Tiene altibajos emocionales? Cómo mejorar la autoestima y enseñar a gestionar las emociones a niños y adolescentes.

La autoestima baja es como conducir por la vida con el freno de mano puesto.
Maxwell Maltz

¿Tu hijo/a tiene la autoestima muy baja? ¿Te preocupa su inseguridad, su timidez o sus enfados? ¿Te gustaría tener pautas concretas para mejorar su autoestima y desarrollar su inteligencia emocional?

Gato mira espejo león confianza en uno mismo

La baja autoestima de los hijos sigue siendo una de las principales preocupaciones y motivos de consulta de los padres que atiendo. Y suele asociarse a otras dificultades: miedo al fracaso, intolerancia a la frustración…

Es normal que sea algo que te preocupe, porque la autoestima y la inteligencia emocional son claves para la felicidad y el éxito en la vida. 

Los niños con baja autoestima suelen tener más dificultades a nivel emocional y social. Y desarrollar la inteligencia emocional en la adolescencia es crucial para que sean felices, además de para prevenir riesgos.

¿Cómo mejorar la autoestima en niños y adolescentes? ¿Cómo enseñarles a gestionar sus emociones?

Qué encontrarás en este artículo…

– ¿Qué significa autoestima?

¿Qué es la autoestima?

– ¿Cómo sabemos si tienen o no una buena autoestima?

– Cómo saber si tu hijo/a tiene baja autoestima

– Cómo evitar dañar la autoestima de los hijos

– Cómo mejorar la autoestima de tus hijos: 10 pautas clave

– ¿Cuándo buscar ayuda?

¿Qué significa autoestima?

Autoestima significa evitar juzgarnos a nosotros mismos o a los demás.

Y contratar buenos abogados. ¡Que todos tenemos derecho a una defensa digna! Por eso, es esencial no criticarnos en exceso y evitar ser muy duros con nosotros mismos.

En la consulta lo explico con la metáfora del juez y el acusado.

Fíjate que estamos hablando de autoestima y…

– NO me baso en las capacidades, talentos o logros de la persona

– NO empleo palabras como orgullo, ego, actitud positiva, elogios… 

Eso NO es autoestima.

¿Qué es la autoestima?

La autoestima es cómo nos valoramos y nos percibimos a nosotros mismos.

Y, sobre todo, cómo nos sentimos y nos relacionamos con nosotros mismos.

Una buena autoestima se basa en sentir y creer en nuestro valor como personas únicas que somos. Y confiar en los recursos que tenemos.

¿Cómo sabemos si tienen o no una buena autoestima?

De la misma forma que en nosotros:

  1. Por la capacidad de aceptarnos como somos, sin juzgarnos
  2. Por el respeto a nosotros mismos
  3. Por la capacidad de mostrar autocompasión
  4. Por la seguridad en nosotros mismos y la percepción de autoeficacia
  5. Por mostrar respeto y autocompasión hacia los demás.

Existen muchos mitos acerca de la autoestima. Como que la baja autoestima sea culpa de los padres o del sistema educativo. O que se pueda “subir” la autoestima. Te cuento estos y otros mitos en esta entrada.

Cómo saber si tu hijo/a tiene baja autoestima

Los niños y adolescentes con baja autoestima:

No se aceptan tal y como son. Sienten que no son tan buenos como otros niños y tienden a compararse mucho

No se quieren a sí mismos. Se juzgan y son críticos consigo mismos

Son inseguros, no expresan su opinión y tienen miedo al fracaso

Tienden a fijarse más en las cosas negativas que en las positivas

Se vienen abajo más fácilmente ante las dificultades

Al igual que tampoco son ciertos muchos mitos acerca de la autoestima. Como que la baja autoestima sea culpa de los padres o del sistema educativo. O que se pueda “subir” la autoestima. Te cuento estos y otros mitos en esta entrada.

La baja autoestima suele ir asociada con otras dificultades a nivel emocional, como intolerancia a la frustración, altibajos o enfados. 

Y a dificultades en las relaciones. Porque tienden a desconfiar más, les cuesta poner límites y tener relaciones satisfactorias. 

Es más fácil que se acerquen a quienes no les convienen y acaben generando relaciones “tóxicas”, como veremos más adelante.

Por eso, cuando hablamos de mejorar la autoestima, es muy importante que vaya unido a desarrollar la inteligencia emocional y habilidades sociales.

Lo primero y más importante es identificar la causa de su baja autoestima. Si no sabes cuál es y te preocupa que le pase algo, al final del artículo tienes más información sobre cuándo pedir ayuda.

Cómo mejorar la autoestima de los hijos y su inteligencia emocional

Vamos con las 10 pautas clave para mejorar la autoestima a la vez que desarrollas la inteligencia emocional de tus hijos.

1. Evita dañar la autoestima de los niños y jóvenes

Porque es mucho más difícil curar heridas que prevenirlas. 

Te costará mucho mejorar la autoestima de tus hijos o su inteligencia emocional si no evitas los siguientes errores típicos que solemos cometer y que pueden dañar su autoestima.

Criticarles por lo que SON. Confundir SER con HACER o TENER.
Compararles con los demás o con sus hermanos.
Criticarles o juzgarles. Sobre todo, delante de otras personas.
Traer el pasado al presente. No pasar página.
Elogiarles en exceso, sobreprotegerles, mimarles cuando no toca.
Ser demasiado autoritarios, duros y exigentes. Gritarles, pegarles…

Los dos puntos anteriores definen el estilo parental permisivo y el autoritario, dos formas de crianza que no te recomiendo. Sin embargo, existe algo que hace más daño a los hijos: el estilo parental desvinculado o indiferente.

Existen más formas de dañar la autoestima de los hijos en las que no hemos entrado. Tienes estos 6 errores típicos más otros errores muy frecuentes explicados en Cómo mejorar la autoestima de los hijos sin dañarla.

Una vez vistos los errores típicos, seguimos con las pautas que te permitirán construir hijos fuertes y con cimientos sólidos. Con una buena autoestima y recursos emocionales para superar los retos de su vida.

2. Cariño, confianza y respeto

Educarles con cariño, confianza y respeto hará que tus hijos se sientan felices, valorados y desarrollen una buena autoestima. 

Son tres de las características del estilo parental democrático, el que más te recomiendo para la crianza de tus hijos. 

Y como la palabra “democrático” suele llevar a confusión, además de cariño es esencial que lo acompañes del siguiente punto…

3. Pon límites. Tendrás que castigarle menos y desarrollarás su cerebro

Como vimos en la entrada Cómo poner límites de forma asertiva a los hijos, donde te explicaba las 7 mejores técnicas para poner límites de forma asertiva, solemos cometer dos errores muy frecuentes:

Confundimos educación en positivo con no poner límites.
Confundimos estilo parental democrático, con poner a los hijos a nuestro mismo nivel. Permitiendo que lo negocien todo.

Recuerda que pones límites por su bien. 

Son necesarios por su seguridad, para que tengan suficiente “músculo mental” y desarrollen su inteligencia emocional: tolerancia a la frustración, autocontrol y capacidad de superación.

Y para que desarrollen áreas críticas de su cerebro

Además, no poner límites, te llevará a tener que castigarles continuamente. Vuestra relación y la autoestima de tus hijos se resentirá. 

Y perderás mucho tiempo y energía por el camino.

Educación en positivo significa poner todos los límites necesarios para evitar los castigos. Siempre y cuando sea posible.

4. Autocompasión, estoicismo y aceptación y compromiso: habilidades emocionales

Enseña a tu hijo que para tratar a los demás con cariño, confianza y respeto, es necesario primero ser cariñoso, empático y respetuoso con uno mismo. 

La autocompasión es una de las variables más críticas para tener una buena autoestima e inteligencia emocional (estudio). Y cada vez sabemos que es más importante para ser felices, no sufrir ansiedad o depresión (estudio).

Como en la leyenda de los dos lobos del pueblo Cherokee. Elegir alimentar solo al lobo blanco, el del amor o la esperanza, rechazando y matando de hambre al lobo negro, el del miedo, la ira o la tristeza, suele terminar mal…

Quienes son capaces de aceptar y canalizar sus emociones, y de reconocer sus dificultades y errores sin martirizarse por ellos, no solo se aceptan y se sienten mejor consigo mismos. 

Aprenden de sus errores y están más preparados para superar las dificultades de la vida. 

Porque aceptar los errores y aspectos que no nos gustan de nosotros mismos no implica quedarse quietos y resignarse. Supone comprometerse con seguir adelante a pesar de todo.

Al igual que para despegar y volar, un avión necesita vencer una resistencia, una buena autoestima e inteligencia emocional se fraguan, sobre todo, superando las dificultades de la vida. Por todo lo que te puede aportar, te invito a leer más sobre cómo educar a los hijos de forma estoica.

5. Enséñale valores y ayúdale a desarrollar los suyos propios

Valores como el cuidado de la salud: alimentación saludable, dormir suficientes horas según su edad y hacer ejercicio físico, porque ha demostrado mejorar la autoestima (estudio). Sobre todo, en el entorno escolar y el gimnasio (estudio).

Valores como el respeto hacia uno mismo, hacia los demás y hacia la naturaleza.

Valores como elevar lo que es aceptable en uno mismo. Evitando el sobrepeso, el consumo de drogas o la falta de responsabilidad hacia el estudio. Porque no forman parte de lo que soy ni de lo que quiero ser.

Y elevar lo que es aceptable recibir por parte de los demás. No permitir que los demás nos menosprecien o nos pasen por encima, poniendo límites de forma asertiva.

6. Relaciones sanas: su más preciado valor

Hace muy poco culminó en la Universidad de Harvard uno de los estudios más largos e importantes acerca de la felicidad. Puedes encontrarlo aquí. 

Su autor principal, Robert Waldinger, dio una charla TED que ha sido vista por más de 20 millones de personas en todo el mundo y que te recomiendo ver.

¿Qué descubrieron? Lo más importante para ser felices son nuestras relaciones sociales. Pero no la cantidad, sino la calidad y profundidad de las mismas. 

Y para que tus hijos elijan bien con quiénes relacionarse y a quiénes no les conviene tanto acercarse, es necesario que desarrollen una buena autoestima.

Que se valoren a sí mismos como las personas únicas e irrepetibles que son, que tengan unos principios que les guíen y que sean capaces de poner límites.

Además de una buena autoestima, para tener relaciones sanas necesitan desarrollar sus habilidades sociales. De lo contrario, acabarán sufriendo más de lo necesario o incluso con relaciones “tóxicas”, que minarán su autoestima.

7. Potencia sus talentos y no sus debilidades

El sistema educativo no está pensado para que tus hijos descubran sus talentos y su vocación.

Está pensado para que adquiramos una serie de conocimientos en todas las materias. Materias que muchas veces no se nos dan bien. 

Por ejemplo, unos “somos de ciencias” y otros “de letras”.

Para poder aprobar y seguir adelante, tus hijos tendrán que dedicar más tiempo a lo que les gusta menos, que suele ser lo que les cuesta más.

Por eso, ayuda a tus hijos a descubrir qué cosas les gustan y se les dan bien. De ahí podrían surgir algunas de sus aficiones y pasiones en la vida. Como la música, el deporte, el baile o la lectura.

Pero no como una forma de destacar sobre los demás. Sino como una forma de disfrutar y de ser felices

Además, les ayudarán a compensar otras dificultades. Y les permitirán seguir adelante cuando estén mal.

¿Qué sería de muchos de nosotros sin el deporte, la música, la lectura o cualquiera de nuestras aficiones cuando las cosas se ponen difíciles?

Muchos padres me preguntan en consulta “¿a qué me recomiendas que le apunte?”, “¿qué es mejor?”. En otra entrada te doy varias ideas sobre algunas de las mejores extraescolares según la edad que tengan tus hijos.

8. Fomenta su autonomía y recursos

Una de las mejores formas de mejorar la autoestima de tus hijos a largo plazo es ayudarles a hacer las cosas por sí mismos.

Empezando por las cosas básicas del día a día: atarse los cordones, prepararse el desayuno, ducharse, lavarse los dientes, vestirse solos o poner la mesa. 

Y a medida que se vayan haciendo mayores: hacer la cama, ordenar sus cuartos, estudiar y hacer los deberes, hacer un buen uso del móvil y demás pantallas o cuidarse y ser responsables en la calle.

Dales responsabilidades de manera progresiva. Incrementará su percepción de autoeficacia, otro de los componentes clave de la autoestima.

9. Su granito de arena para mejorar el mundo

Perseguir la felicidad no te hará feliz. Ni a ti, ni a tus hijos. 

De hecho, es probable que te haga más infeliz todavía (estudio, estudio).

Lo más importante en la vida es que esta sea significativa. Saber qué hemos venido a hacer aquí y qué es lo que podemos aportar al mundo y a los demás. 

Y no tiene por qué ser descubrir la cura para el cáncer, erradicar el hambre en el mundo o fundar Tesla. El significado de la vida está en otra parte: 

La conexión con las demás personas y seres vivos. Como veíamos antes.

Ayuda a tu hijo a descubrir cuál puede ser su contribución, su granito de arena para el mundo y para los demás.

¿Le encantan los animales? Podéis ir juntos y colaborar con una protectora que tengáis cerca. 

¿Le encanta ayudar a los demás? Podría dar clases de apoyo a niños más pequeños o a compañeros de clase a los que les cueste alguna asignatura. 

¿Le encanta la música o el deporte? Anímale a crear su propia banda o su propio grupo de deporte, ciclismo o monte.

Lo único importante en la vida no es ser feliz. Porque habrá muchos momentos en los que no seas del todo feliz o tus hijos lo estén pasando mal. Lo realmente importante es que nuestra vida tenga un sentido y merezca la pena.

10. Expresar agradecimiento cada día

Y llegamos al último punto.

Como ves, en ninguno hemos hablado de emplear un enfoque positivo o usar frases como “yo soy increíble” o “soy la mejor”. Ni de escribir una agenda repitiendo frases para auto motivarse o valorarse a uno mismo…

Porque nada de eso ha demostrado ser efectivo o incluso puede ser negativo

Lo que sí tiene sentido y te recomendaría a ti y a tus hijos: recordar vuestros valores y mostrar agradecimiento hacia la vida o hacia otras personas a diario. 

Un ejercicio que puede ser el complemento ideal para el momento del cuento antes de dormir. Te ayudará a que duerman mejor por la noche cuando hayan tenido un día malo o estén preocupados.

Y si tienes hijos adolescentes y les cuesta abrirse contigo, puedes sugerirles que lo hagan por sí mismos o lo escriban en su diario.

¿Por dónde empezar?

Como siempre, por ti.

Te recomiendo que apliques estas mismas pautas en tu vida. 

Porque la crianza de los hijos nunca había sido tan exigente como lo es en los tiempos que corren y cometerás errores por el camino.

 Emplea la aceptación y autocompasión para no martirizarte, aprender de ellos y evitar cometerlos de nuevo.

Porque tus hijos no necesitan que seas una madre perfecta o un padre perfecto. Necesitan que seas lo suficientemente buena/o.

Recuerda mostrar agradecimiento. Por las pequeñas cosas del día a día. Por los pequeños avances y logros de tus hijos y…

¡Porque estás viva/o!

La baja autoestima en niños y jóvenes

Los niños con baja autoestima suelen tener problemas emocionales y sociales que pueden dañar su desarrollo y felicidad.

Es frecuente que se manifieste como miedo a fallar, inseguridad, temor a expresar sus opiniones o a defenderse de los ataques.

La baja autoestima en la infancia o la juventud también puede derivar en problemas más graves en la edad adulta, como un mayor riesgo de depresión o de ansiedad.

Es crucial que padres y educadores trabajen de forma conjunta para identificar los signos de baja autoestima y abordarlos de manera proactiva.

Porque como hemos visto en el apartado donde te daba las 10 pautas, es posible mejorar la autoestima de los niños y adolescentes. 

¿Cuándo buscar ayuda?

Si tu hijo/a sigue teniendo la autoestima muy baja, tiene inseguridad, temor a relacionarse… O no respeta los límites, se muestra impulsivo o agresivo y no sabes si puede ocurrirle algo, te recomiendo que busques ayuda especializada.

Es esencial que primero se realice una evaluación médica para descartar otras causas que expliquen las dificultades de tu hijo/a.

Algunas causas típicas son: un problema emocional, un trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), un problema para relacionarse, adicción al móvil y o a las redes sociales

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